23 de marzo de 2006

Los sueños de Helena*

"Aquella noche hacían cola los sueños, queriendo ser soñados, pero Helena no podía soñarlos todos, no había manera.
Uno de los sueños, desconocido, se recomendaba:
-Suéñeme, que le conviene. Suéñeme, que le va a gustar.
Hacían cola unos cuántos sueños nuevos, pero Helena reconocía al sueño bobo, que siempre volvía, ese pesado, y a otros sueños, cómicos o sombríos, que eran viejos conocidos de sus noches de mucho volar"



¿Puede la superproducción de sueños provocar pesadillas?
Quizá...

Lo que seguro les acompaña es
insomnio.


*Eduardo Galeano (El libro de los abrazos)

18 de marzo de 2006

Gratas sorpresas

La noche.
Tus labios en los míos.

Impaciencia.
Lugares comunes vistos por primera vez.

Tu mano en mi cintura.

El frío,
caliente



...y un dulce sabor en la boca, como despedida.