29 de mayo de 2006

En tercera persona (Protect me from what I want)

Los meses en que tu voz me despertaba (casi) a diario.
Los desayunos en tu casa.
Tu sofá somnífero.
Tus tazones de cortado.

Nunca me sospechaste
despertando en la cama de otra deseando tu voz soñolienta al teléfono.
Puntual a las 10.

-Buenos días, bello durmiente. Pásate a por el periódico antes de venir que voy haciendo el café.

Irónico que nunca haya dormido a tu lado
ni despertado.

Tampoco aquella noche
-la única-
me aterraba hacerlo,
quizá por qué contigo despertar, nunca hubiera sido un espejismo.

25 de mayo de 2006

con MAYÚSCULAS

El problema es enteramente tuyo
que prefieres perderte en superficialidades y cuentos.

que te asustas cuando alguien te mira fijamente a los ojos
desafiándote.

que ensayas poses ante el espejo para enmascarar lo que eres,
vulnerable.

que no aceptas el reto de una mente que no se pierde en tus divagaciones.

que no soportas bajar de la poltrona de la deidad o la mediocridad
-lo mismo da-

para SENTIR


así, con mayúsculas.

23 de mayo de 2006

Me la caverò

"E così mi alzo e guardo a te che dormi accanto e penso
che miracolo
vedi? a volte accadono..."



Indiferencia ergo indignación.

Sin necesidad de buscar causas ni efectos.
No los hay.
Debo haberme equivocado de estrategia.
Hace mucho tiempo.

Liberada no significa indiferente.
Pero si demasiado a menudo indignada.

Lástima que esto sea todo lo que queda:

"Me la caverò
proprio come ho sempre fatto...
ammacatto non distrutto"
**

(Y así me levanto y te miro, tú que duermes a mi lado y pienso...que milagro. Ves? A veces suceden)
(Me las arreglaré, como siempre he hecho, hundido no destruido)
**Me la caverò (Max Pezzali) Traducción libre (y mucho) mía.

14 de mayo de 2006

Instrucciones de vuelo (segunda parte)

"Me importa un pito
que las mujeres tengan los senos como magnolias
o como pasas de higo,
un cutis de durazno
o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportar
una nariz que sacaría un primer premio
en una exposición de zanahorias.
Pero eso sí,
y en esto soy irreductible:
no les perdono bajo ningún pretexto
que no sepan volar
.
Si no saben volar
pierden el tiempo conmigo.**


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Incluso el poeta maldito es vulnerable al happy end.
Venciendo a la MUERTE y el TIEMPO de mano de una funambulista suicida.

voladora

Se adivina un comienzo, al fin.

Al otro lado de la cuerda floja.

El principio del fin.

Me pregunto cuanto les durarían las alas...
Destinados a caer

Oliverio Girondo "20 poemas para ser leídos en el tranvía"
De la película "El lado oscuro del corazón"

11 de mayo de 2006

Antihistamínicos

Un placer tenerte de nuevo por aquí, iba a decir "como siempre", pero más que siempre... que una nota las ausencias sobretodo cuando es primavera y atacan las alergias.
Y una se pone sensible hasta el punto de escribir un post ñoñito sobre peces de colores, ya ves que tontería con la de ellos que hay en el mar ¿no?...sólo tendría que buscar otro rojo, más rojo si cabe.
Y aún tiene el valor de colgarlo como una súplica estúpida al pez que cambió de color y que ella sabe irreversiblemente verde.
Y se contenta de su rabieta de niña consentida asegurando que ella en realidad, siempre supo que acabaría volviéndose verde.
Y que más da si es verdad, si siempre lo supo?
Ella siguió pintándolo rojo.

Rojo ROJO rojo

Lo que no sabía es que los peces rojos, los que no destiñen, son especialmente escurridizos...

(Originalmente (hasta que empecé a ahogarme en piscifactorías, aproximadamente), esto era la respuesta al comentario de Trippy. Aprovechando que es tarde y ya no tengo criterio os lo dejo aquí, que tampoco tengo demasiadas ganas de escribir. Prometería solemnemente que es el último post sobre pececitos, pero seguro que se me ocurrirá otra cosa...)

2 de mayo de 2006

Rabietas (o el por qué de los sueños desteñidos)

Descubrir que el pez que pintaste rojo es verde, duele.
No es ya que el verde no te guste, que también.
Pasaste horas eligiendo el lienzo.
Dibujando una y otra vez el pez.

pez

Escogiendo cuidadosamente los pinceles.
Esparciendo el color con suavidad y firmeza.
Soplando para que no sufriera daños.
Alimentándolo después con dedicación.
Hasta conseguir un perfecto, brillante, pez ROJO.


No bosque, ni prado, ni envidia, ni manzana, ni melón.

cereza y fresa

y rabia y pasión